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Aspectos generales en la elaboración de un escaparate

De nuestro curso de Escaparatismo y Visual Merchandising

Aspectos generales en la elaboración de un escaparate

Existen una serie de factores condicionantes que en diferente medida definen la elaboración de un escaparate. Estos condicionantes pueden depender de factores externos al escaparatista y por tanto ajenos a sus posibilidades de manipulación. Además del análisis de estos factores externos es muy importante que el escaparatista mantenga un equilibrio entre el escaparate y el conjunto del establecimiento en general, debe estar en armonía con el logotipo del comercio, la fachada exterior, etc. Los factores externos que condicionan la elaboración y presentación de un escaparate son los siguientes:

  • Situación Económica del momento actual y la calidad de vida.

La situación económica de la sociedad en cada momento determina si se trata de una época de prosperidad o de crisis, siendo el comercio uno de los sectores más influenciado por este factor. Por ejemplo, en momentos de crisis el comerciante precisa “dar salida” rápida a la mercancía, ya que quizás no pueda soportar el coste de almacenamiento y financiero que supone mantenerla en stock. En esos momentos, el escaparate debe convertirse en una herramienta que promocione ventas urgentemente.

  • Las novedades tecnológicas.

Los materiales que conforman la presentación de los diferentes artículos, imponen su propio uso. Las nuevas técnicas de iluminación y su más amplia aplicación exigen mayor preparación y especialización en la planificación de las nuevas ideas, de forma que en el escaparate se plasmen las nuevas tendencias y los nuevos elementos que potencian este sistema disminuyendo simultáneamente el consumo eléctrico.

  • La fuerza de la moda.

Define permanentemente nuevos criterios estéticos. Existe una continua evolución estética cuya aportación se manifiesta en la creación artística, en los programas publicitarios, en los proyectos culturales y de ocio, etc. Un marco estético adecuado genera resultados muy positivos, ya que atrae el interés y la atención de público, objetivos pretendidos en la creación de un escaparate.

Además de estos factores externos, también existen otros factores más cercanos al escaparatista que son los siguientes:

  • Artículo a exhibir.

El artículo a exhibir es el foco de atención del escaparate. Puede ser de una variabilidad extraordinaria, pues cualquier objeto puede realzarse para lograr la atención del público.

  • Condicionantes arquitectónicos.

Este es uno de los condicionantes más importantes, ya que es prácticamente imposible de modificar. En cualquier caso, no hay por qué valorarlo como un inconveniente, sino como un factor más del que también se pueden obtener ventajas. Por tanto, la existencia de escalones, techos altos o bajos, cerramientos de piedra, etc. determinan posibilidades y limitaciones en el momento de diseñar el escaparate.

  • Materiales auxiliares de ayuda.

Son el conjunto de elementos adicionales que se utilizan en el escaparate para resaltar el artículo a exhibir. El número y tipo de estos elementos es casi infinito, ya que la variedad existente en el mercado es amplísima (estanterías, maniquíes, espejos, fotografías, cajas, mobiliario, telas, etc.). Todos estos materiales auxiliares están condicionados a la imaginación y creatividad del escaparatista que será quien determine su uso para captar la atención del público.

La utilización de todos estos condicionantes por parte del escaparatista debe ser algo vivo y apasionante que confiera la categoría de producción artística a la creación del escaparate. De manera general, a continuación se indican otros aspectos reseñables a tener en cuenta en el diseño de un escaparate y que serán más ampliamente tratados en capítulos posteriores. Todos los elementos que definen el establecimiento (fachada, logotipo, rótulos, iluminación, puerta, escaparate, etc.) deben mantener una armonía. El tamaño y calidad de las lunas del escaparate dependerán del tipo de comercio. Dichas lunas representan las ventanas por las que se visualiza el producto, por lo que deben ser de calidad y estar siempre limpias. Los cristales de baja calidad distorsionan la imagen y no reflejan adecuadamente el producto. La iluminación interior y exterior deben estar en sintonía, manteniendo la coherencia con su entorno. Las luces interiores deben estar ocultas desde el exterior para evitar deslumbrar al público del escaparate. Una fachada correctamente iluminada identifica al negocio. El techo del escaparate debe estar por encima de la línea superior de la luna del escaparate, salvo que arquitectónicamente no sea posible. Esta configuración permite ocultar al público los elementos de iluminación ubicados en la zona superior. Los elementos informativos situados en el interior del escaparate deben ser fácilmente visibles, por lo que hay que “mimar” la colocación de indicadores de precios, textos relativos a características, etc. Es importante considerar que la capacidad del ojo del ser humano para distinguir la letra pequeña está limitada a una distancia de 18 a 35 centímetros.

Los escaparates abiertos carecen de fondo y permiten ver el interior de la tienda. Este tipo de escaparates pueden atraer o ahuyentar, ya que un local repleto es el mejor reclamo para el público que está en el exterior, pero también lo repele cuando el local está vacío. La propia estructura de este tipo de escaparates también provoca que en general lo que ocurre en el interior de la tienda genera más interés en el público externo que la propia mercancía expuesta en el escaparate. La tendencia más común es la de presentar fondos intermedios, estructuras móviles que no cierran el escaparate completamente, permitiendo una visión parcial del interior del establecimiento.

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