Archive en septiembre 2019

¿Qué es el método Montessori?

¿QUÉ ES EL MÉTODO MONTESSORI?

Según María Montessori, los niños absorben como “esponjas” todas las informaciones que requieren y necesitan para su actuación en la vida diaria. El niño aprende a hablar, escribir y leer de la misma manera que lo hace al gatear, caminar, correr, etc., es decir, de forma espontánea.

La Dra. Montessori no estaba de acuerdo con las técnicas rígidas y, frecuentemente, crueles que se utilizaban en Europa. Basó sus ideas en el respeto hacia el niño y en su capacidad de aprender, partía por no moldear a los niños como reproducciones de los padres y profesores.

Concibió a los niños como la esperanza de la humanidad, dándoles oportunidad de aprender y utilizar la libertad a partir de los primeros años de desarrollo, así el niño llegaría a adulto con la capacidad de hacer frente a los problemas de vivir, incluyendo los más grandes de todos, la guerra y la paz.
El trabajo de María Montessori no solamente era el desarrollar una nueva manera de enseñanza, sino descubrir y ayudar a alcanzar al niño su potencial como ser humano, a través de los sentidos, en un ambiente preparado y utilizando la observación científica de un profesor entrenado.

En las escuelas tradicionales los niños reciben la educación de manera frontal. Hay un maestro frente al grupo (cuyos integrantes son de la misma edad) y éste se dirige a ellos de manera grupal, por lo que el avance en el programa de estudios es colectivo. Al ser de esta manera, algunos niños se quedan con lagunas en su educación a pesar de la buena voluntad del maestro. En las escuelas Montessori, en cambio, «La meta de la educación debe ser cultivar el deseo natural por aprender”, por lo que se manejan varios grados en cada grupo y existe diversidad de edades. Los niños más grandes ayudan a los pequeños, los cuales a su vez retroalimentan a los mayores con conceptos ya olvidados.

Cada parte del equipo, cada ejercicio, cada método desarrollado, se basó en sus observaciones de lo que los niños hacían «naturalmente», por sí mismos, sin ayuda de los adultos. Por lo tanto, este método de educación es mucho más que el uso de materiales especializados, es la capacidad del educador de amar y respetar al niño como persona y ser sensible a sus necesidades.
El educador ejerce una figura de guía, que potencia o propone desafíos, cambios y/ o novedades.

El ambiente Montessori no incita a la competencia entre compañeros, en cambio, se respeta y valora el logro de cada alumno en su momento y ritmo oportuno.
El silencio y la movilidad son elementos indispensables en esta metodología. Los niños pueden mover sus mesas, agruparlas o separarlas según la actividad, todo el mobiliario es adecuado al tamaño del niño, siendo las manos las mejores herramientas de exploración, descubrimiento y construcción de dichos aprendizajes.

El error, equivocación o falta, es considerado como parte del aprendizaje, por ello, no es castigado, resaltado o señalado, sino, valorado e integrado como una etapa del proceso. Se suele estimular a que el niño haga siempre una autoevaluación.

Los principios básicos fundamentales de la Pedagogía Montessori son: la libertad, la actividad y la individualidad. Otros aspectos abordados en esta metodología son:

El orden, la concentración, el respeto por los otros y por sí mismo, la autonomía, la independencia, la iniciativa, la capacidad de elegir, el desarrollo de la voluntad y la autodisciplina.

El Método Montessori, es considerado como una educación para la vida y se sirve de los siguientes aspectos para lograrlo:

  • Ayuda al desarrollo natural del Ser Humano.
  • Estimula al niño a formar su carácter y manifestar su personalidad, brindándole seguridad y respeto.
  • Favorece en el niño la responsabilidad y el desarrollo de la autodisciplina, ayudándolo a que conquiste su independencia y libertad, esta última como sinónimo de actividad, libertad para ser y pertenecer, para escoger, para instruir, para desarrollarse, para responder a las necesidades de su desarrollo. Libertad para desarrollar el propio control.
  • Desarrolla en el niño la capacidad de participación para que sea aceptado.
  • Guía al niño en su formación espiritual e intelectual.
  • Reconoce que el niño se construye a sí mismo.

¿Qué le permite al niño conocer innatamente su entorno?

La mente absorbente

Montessori observó una sensibilidad especial del niño para observar y absorber todo en su ambiente inmediato y la denominó “la mente absorbente».
Ésta es la capacidad única en cada niño de tomar su ambiente y aprender cómo adaptarse a él. Durante sus primeros años, las sensibilidades del niño conducen a una vinculación innata con el ambiente. La capacidad del niño de adaptarse por sí mismo al ambiente depende con éxito de las impresiones de ese momento, así si son sanas y positivas, el niño se adaptará de una manera sana y positiva a su entorno.

Los períodos sensibles

Se refiere a los períodos de la edad en que el niño demuestra capacidades inusuales en adquirir habilidades particulares, es decir, cuando el interés del niño se focaliza a una parte específica de su ambiente.

Estas sensibilidades que el niño desarrolla normalmente, ayudan a adquirir las características necesarias para su desarrollo como adulto.

Ejemplos de los periodos sensibles:

  • La lengua en los primeros años, entre el año y los tres.
  • Sentido del orden, entre los dos y tres años.
  • Adquirir la escritura, entre los tres y cuatro años.
  • La palabra que conducen a la lectura de los números, entre los cuatro y cinco años.
  • Los períodos sensibles para cada niño varían individualmente y son aproximados, pero por todos pasan y nunca regresan. Según Montessori, en la mayor parte de las escuelas, las habilidades básicas se enseñan en gran parte, después de que sus períodos sensibles han pasado.

 

 

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Fases del coaching

Fases del coaching

FASES DEL COACHING

Fases de un proceso de Coaching

La mayoría de los programas de desarrollo de personas comparten aspectos, como la necesidad de conocer la organización y elaborar un programa ad hoc a sus necesidades, establecer una meta última de desarrollo tanto individual como organizacional, pero son sus características particulares las que definen la propia identidad de cada programa de coaching. En términos generales, las fases de un proceso de Coaching son las siguientes:

1. Análisis de la Organización
2. Planificación del Programa
3. Evaluación
4. Devolver información de la evaluación
5. Diseño con el coach de un plan de acción individualizado
6. Puesta en Marcha del plan de acción: la práctica
7. Sesiones de Seguimiento
8. Evaluaciones periódicas

Análisis de la Organización

Para iniciar un proceso de coaching, al coach le resulta necesario conocer todo un conjunto de aspectos de la organización tales como su cultura, el estilo de dirección; el ajuste entre las políticas de RR HH y las políticas de la Organización; el tipo de estructura organizativa; el clima laboral. En las primeras sesiones con el cliente que demanda o al que se le ofrecen acciones de coaching, es muy importante clarificar cuáles son las expectativas, los objetivos y los resultados que se pretenden conseguir al implantar dichas acciones.

El estilo de dirección es una pieza clave en el desarrollo organizacional, como lo es la implantación de una actitud de mejora continua y de un eficaz trabajo en equipo, que supone no sólo contar con eficaces y eficientes colaboradores sino también colaborar con ellos, ofreciendo un “feedback” correcto que facilite el desarrollo de la propia organización y de cada uno de sus integrantes, pues en organizaciones, cada vez más abiertas, y que tienen como objetivo estratégico la gestión del talento, no tiene sentido desperdiciar la información y el conocimiento que llega de cada uno de sus miembros.

De ahí la necesidad de conocer, no sólo con cuánto talento se cuenta, sino aún más importante, con cuánto talento se podría contar si todo el potencial “sumergido” pudiera emerger.
Cuando el objetivo de poner en marcha un programa de coaching está centrado en conseguir una mayor eficacia, resulta útil tener presentes los componentes estratégicos de la organización, identificar los retos que ésta se plantea y los resultados empresariales que se pretende conseguir. En función de todo ello se puede determinar el perfil de capacidades necesarias, para que los ejecutivos puedan lograr los resultados esperados.

De esta forma, el coaching pasa a ser también estratégico, y contribuye a la consecución de los objetivos de la organización, integrándose en la estrategia de Recursos Humanos al establecer metas claras que se correspondan con las que persigue la Organización. También es importante que el coach pueda determinar qué tipología se ajusta a su cliente, es decir a la organización a quien va a prestar sus servicios.

El lema “en búsqueda de la excelencia” puede ser uno de los principales corolarios de la puesta en marcha de un proceso de coaching ejecutivo. La excelencia no sólo para el directivo sino también como señal de identidad de su propia organización.

Existe una tipología que facilita la diferenciación entre organizaciones heteronómicas, que ahogan y constriñen a directivos y a empleados, en las que un excesivo control trata de manejar el miedo y la incertidumbre que cualquier cambio produce, y las organizaciones liberadoras de talento, de capacidades, de miedos y límites falsos, son organizaciones que aprenden y que potencian el aprendizaje y desarrollo de sus miembros.

Una organización que apuesta por el aprendizaje continuo, necesariamente cuenta con una visión amplia y proactiva que enseña y aprende a buscar, identificar, discriminar y compartir información y conocimiento, en donde la experiencia particular se analiza y reflexiona para transformarse en pauta, guía, advertencia o sugerencia para un grupo. En este tipo de organización, el papel del directivo puede presentar un perfil de buscador del orden dentro del desorden, de experto en manejar el grado de entropía de ese sistema abierto que es su organización. Por entropía, asumimos la conceptualización que de este principio termodinámico ofrece Tamames en su Diccionario de Economía, “tendencia de cualquier organización a deteriorarse por la gradual decadencia que de forma natural se opera entre las fuerzas que la cohesionan; contra esa tendencia lucha normalmente la parte más consciente y responsable de la propia organización”.

En la actualidad no se trata de elaborar medidas de adaptación al cambio, sino de desarrollar habilidades y proporcionar recursos para estar en disposición de cambio permanente, lo que conllevará una reflexión sobre qué valores hay que defender y cómo fortalecer la propia ética del negocio. Decantarse por la mejora continua, por el desarrollo de las personas, por el incremento del Talento en la organización difícilmente casa con la política organizativa del “todo vale”, “todo se puede comprar”, “todo se puede exigir” y además, con el corolario, de “al menor esfuerzo y al precio más bajo”.

Organizaciones heteronómicas vs. Organizaciones liberadoras

En función del tipo de organización y el perfil de sus miembros se producen distintas. Es evidente que para implantar con éxito acciones de coaching la tipología de la empresa cliente debe ser liberadora, pues sólo en este caso, su equipo directivo confiará en los beneficios que la implantación de programas de coaching puede proporcionar a la empresa. Así mismo, se podrán establecer para cada coachee las prioridades del programa, tanto liberadoras como expansivas.

Una organización liberadora de talento procura que su equipo directivo genere espacios de desarrollo para los colaboradores mediante la Delegación, es decir, aportando la información y recursos necesarios para tomar decisiones y asumir mayor responsabilidad, proporcionando la ayuda y consejo solicitados, cuando se considere necesario, supervisando su trabajo sin intromisiones innecesarias y juicios de valor contraproducentes, en el que sea posible aprender de los posibles errores, permitiendo terminar el trabajo y animando a la realización de un análisis crítico del mismo que permita una mejora en próximos trabajos encomendados.

Además la propuesta de retos y la consecución de metas, en estrecha relación con los objetivos estratégicos de la organización, se facilita a través de programas de Coaching, en los que se fortalece la relación de confianza y aprendizaje mutuo, se desarrolla el potencial del colaborador, se conocen sus limitaciones y se proporciona un feedback basado en hechos concretos y no en opiniones ni en juicios de valor, que permita construir positivamente y fortalecer la autoestima y la autonomía en la gestión del propio desempeño.

La búsqueda de la excelencia se hace realidad en un espacio de claridad y seguridad, en el que se fomenta la interacción y confianza entre los distintos niveles, se valora el esfuerzo y el aprendizaje activo, hay flexibilidad y personalización tratando cada situación en sus aspectos tanto ideográficos como nomotéticos, combinando lo normativo con lo único y específico; en el que la información está al alcance de todos como signo de transparencia, en el que la integridad, el compromiso y la apuesta por el desarrollo son valores compartidos por todas las personas que componen la organización.

Esta búsqueda de la excelencia y la fortaleza de los valores corporativos son factores clave para el desarrollo del talento y su retención. Para alcanzar altas cotas de excelencia se necesita que los procesos sean más eficientes y que exista una implicación en un objetivo compartido, ya que no basta con mejorar lo que hacemos sino que necesitamos saber y compartir el fin que se pretende. De ahí que sea tan incongruente ver a un directivo sin interés por conocer y participar en los objetivos estratégicos de la organización.

También la organización debe tener claras cuáles son las características que garantizan un proceso de coaching efectivo, correcto, y bien orientado hacia las metas establecidas. Las características de este proceso deben ser:

• Objetividad, un proceso centrado en comportamientos observables, competencias clave y relevantes para el desempeño del puesto que ocupa o va a ocupar el coachee.

 

• Estar dirigido hacia la búsqueda de una mayor eficacia.

 

• Mejorar las relaciones entre personas.

• Desarrollar la humildad, entendida como el mayor acto de coraje, que implica darse, servir a los empleados, a la organización.

• Lograr el equilibrio, tanto entre las fortalezas y debilidades del coachee, como entre su desarrollo personal y profesional.

• Generar autorresponsabilidad, asumiendo de forma activa el propio desarrollo.

 

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Diferencias entre el coach y…

Diferencias entre el coach y…

DIFERENCIAS ENTRE EL COACH Y…

Terapia.

A diferencia de la terapia, el coach no se centra en problemas emocionales, ni experiencias traumáticas.
El coach, trabaja con personas activas empleando para ello técnicas muy particulares. No profundiza en temas pasados, sino que ayuda al individuo a avanzar hacia delante, hacia el logro de sus metas. “Diseña el futuro sin centrarse en el pasado”.

Además, el coach no trata patologías. Trabaja para conseguir facilitar a su cliente los objetivos predeterminados por éste. Una terapia puede tener un proceso de varios años. El coaching, puede dar resultados satisfactorios en sólo unas sesiones.

Training/Formación.

Este término, en ocasiones, es confundido con el coaching, sin embargo, los trainings enfocan su trabajo al logro de objetivos colectivos, mientras el coaching se centra en el individuo, de modo que éste sea capaz de lograr por sí mismo su meta y, además, obtenga otros resultados basados en cambios favorables en muchas facetas de su vida.
Una de las causas por las cuales training y coaching pueden ser confundidos es debido a que los cursos de capacitación de coachees se denominan trainings.

Counselling (o consejo psicológico).

El Counselling, está orientado a la resolución de problemas de conducta. No profundiza tanto en los problemas como, por ejemplo, la psicoterapia. Entre otros conceptos, se diferencia del coaching porque en este caso se realiza previa demanda de la persona que lo solicita, mientras que el coaching puede ser solicitado por el responsable de una unidad.
El Counselling, que bien puede definirse como asesoramiento personal, no es psicología, tampoco terapia, más bien se trata de un enfoque educativo, aplicado a diferentes problemas, así como el estrés, la dificultad de desconectar y en ocasiones como cuando el trabajo no es una grata experiencia.

Consultoría.

Es cierto que algunos consultores pueden emplear técnicas de coaching, pero nada tienen que ver con el trabajo que lleva a cabo un coach.
El consultor, por lo general, tiene experiencia en determinados campos y le dicen al cliente qué es aquello que debería hacer, mientras que el coaching se centra en el cliente para que sea éste quien ofrezca las respuestas.
Un coach puede aportar su experiencia, dejando siempre que sea su cliente quien tome la decisión.

En áreas profesionales o empresariales.

Un coach personaliza su trabajo y ayuda a resolver problemas, enseñando a los individuos a encontrar los puntos débiles, y a superarlos.
Entre el coach y su cliente existe el trato humano y psicológico. En cambio, el consultor marca unas pautas de aquello que se tiene que realizar. No existe motivación ni ayuda personalizada.

Gerencia.

El gerente controla las actividades del personal, enfocándolas hacia objetivos previamente definidos. Lideran equipos. Analizan el porqué de las cosas para encontrar la mejor solución. Focalizan técnicas con la finalidad de que el personal realice con éxito su trabajo.

Controlan conductas empleando para ello “premios y castigos”.

El coach, en cambio, consigue que las personas adquieran el poder suficiente para que sean ellos quienes consigan los mejores resultados. Alinean los deseos personales con los deseos y necesidades de la empresa. Saben que las personas pueden motivarse a sí mismas. Se centran en el futuro para crear una nueva realidad. Crean posibilidades para que otros lideren. Permiten que sea el coachee (cliente) quien decida su propia conducta.

El gerente es razonable, el coach irrazonable. El gerente opina que los demás trabajan para ellos, mientras que coach trabaja para su cliente. Los coaches aman a las personas con las cuales trabaja.

“El gerente defiende la cultura organizativa que ya existe, el coach crea una nueva cultura”.

Mentoring.

El mentoring persigue un objetivo más elevado: la integración de los miembros de la organización en todos los aspectos y especialmente en el desempeño de sus funciones.

“Las empresas avanzadas promueven la formación voluntaria de pares mentor – discípulo para facilitar el desarrollo de sus ejecutivos jóvenes (discípulos), asesorados y apoyados por ejecutivos de amplia experiencia (mentores)”.

El mentor enseña al discípulo nuevas habilidades técnicas y nuevos comportamientos. Es un guía que le ofrece información. Para fomentar el avance de su discípulo dentro de la empresa, le ofrece consejo y asesoría en la toma de decisiones. En ocasiones actúa como confidente.

Para ser un buen mentor se requiere buena voluntad. Disposición para compartir conocimientos y experiencias. De este modo se logra que entre discípulo y mentor halla una amistad de confianza y una creatividad activada entre ambos. Y por supuesto motivación.

Además para ser mentor se debe habilidad para:

  • Saber enseñar.
  • Motivar.
  • Escuchar.
  • Comunicarse.
  • Pensar analíticamente y creativamente.
  • Plantear retos y desafíos.
  • Orientar.
  • Tener buen humor.

Y por supuesto, se debe aceptar que la relación entre mentor y discípulo puede terminar en cualquier momento, cuando una de las partes lo decida.

“Tanto el coaching, mentoring, training, y counselling son actividades que tienen en común el desarrollo del individuo de una organización y se lleva a cabo mediante el contacto personal”.

Entrenamiento deportivo.

El coaching aplica algunas de las técnicas del entrenamiento deportivo; trabajo en equipo, búsqueda de metas, consecución de objetivos. La diferencia es que el coaching personal y profesional no se basa en ganar o perder, sino que se centra en reforzar las habilidades del individuo. El coach busca soluciones para “ganar” siempre.

La palabra “coach” que proviene del mundo deportivo “entrenador de un equipo”, tiene un fuerte componente de liderazgo y motivación. Además de marcar la estrategia, el coach estimula a su equipo psicológicamente, para logra que los jugadores tengan claras sus ideas y sus objetivos.

 

 

 

 

15 Señales de que posees inteligencia emocional

15 Señales de que posees inteligencia emocional

15 SEÑALES DE QUE POSEES INTELIGENCIA EMOCIONAL

Las personas que tienen inteligencia emocional no se rigen por sus pensamientos; son los maestros de ellos. Descubre tu fuerza emocional hoy con estas 15 señales de que posees inteligencia emocional.

1. Te fascinas con lo que mueve a otros.

A la gente que goza de inteligencia emocional le fascina el comportamiento humano. Se dan cuenta de cosas como el lenguaje corporal, el dialecto, y los tics personales. Ser un observador de personas ayuda a descubrir pistas sobre qué hace a cada individuo especial.

2. Eres un líder entusiasta que practica lo que predica.

La gente que posee inteligencia emocional sabe que es ridículo hablar y hablar para luego no poner en práctica sus palabras. En vez de liderar por medio de órdenes, lideran al dar el ejemplo.

3. Estás consciente de tus fortalezas y debilidades.

Las personas que tienen inteligencia emocional saben que no eres tan débil como tu parte más débil; sino que eres tan fuerte como tu parte más fuerte. Usan sus grandes fortalezas tanto como sea posible, para hacer de sus debilidades un punto debatible.

4. Estás en paz con tu pasado.

La gente que dispone de inteligencia emocional no tiene tiempo para lamentarse. Ellos dejan su equipaje y siguen adelante en el presente, porque ahí es dónde ocurre el progreso.

5. No te asusta el futuro.

La gente que cuenta con inteligencia emocional no se obsesiona por los eventos del futuro que están fuera de su control. Se sienten cómodos viviendo en un mundo en que no existe una bola de cristal, porque la vida se supone que es una aventura emocionante (no una rutina escrita en piedra.)

6. Estás en sintonía con el presente.

Las personas que tienen inteligencia emocional no pasan sin más sus días caóticos. En vez de eso, experimentan activamente los matices de cada momento en cada día de sus vidas.

7. Eres un hábil y activo oyente

Las personas que poseen inteligencia emocional saben que “oír” y “escuchar” son dos cosas muy diferentes. Ellas suelen parafrasear los dichos de una persona en forma de pregunta para asegurarse de que nada se perdió en la comunicación.

8. Eres capaz de darte cuenta qué te molesta.

La gente que cuenta con inteligencia emocional no deja que un coro de auto negatividad controle su cerebro. Son detectives y exploran su medioambiente, buscando pistas que revelen por qué se sienten de la forma en que lo hacen y, más importante, qué pueden hacer para mejorar.

9. Te sientes cómodo hablando con amigos y extraños.

Las personas que poseen inteligencia emocional nunca conocen a un extraño que no les guste. No les importa la edad de la persona, su raza, su religión, género, orientación sexual, o afiliación política; aman a todos por igual, porque aquí somos todos humanos.

10. Eres ético en negocios y en relaciones.

La gente que tiene inteligencia emocional sigue su compás moral en los negocios y en la vida. Sus valores pueden diferir de persona a persona, pero altos estándares gobiernan su comportamiento.

11. Sientes ganas de ayudar a los demás.

Las personas que cuentan con inteligencia emocional no necesitan una razón para ayudar a otros. Ayudan a las mujeres mayores con sus bolsas de supermercado; se ofrecen a lavar los platos si un amigo o pareja ha preparado la comida; sujetan las puertas, no sólo para las damas, sino que para los caballeros también.

12. Eres capaz de leer a las personas como un libro.

Las personas que disponen de inteligencia emocional pueden interpretar el significado de los gestos, expresiones y lenguaje corporal. Saben que no pueden depender sólo del lenguaje, porque la presencia física de una persona a menudo no coincide con las palabras que dicen.

13. Eres firme en tu deseo de realizarte.

Las personas que poseen inteligencia emocional apuntan al éxito, no importa cuánto los lleve. Están dispuestas a lidiar con retrasos y solucionar deficiencias, porque no se pierde hasta que se renuncia.

14. Estás motivado por razones dentro de ti.

La gente que tiene inteligencia emocional construye una motivación que perdura. Se desconectan del resultado final y se enfocan en disfrutar el proceso. El desarrollo personal no ocurre en el momento del éxito, sino que durante el proceso de crecimiento que lleva a ese éxito.

15. Estás dispuesto a decir que “no” cuando tienes que hacerlo.

Las personan que cuentan con inteligencia emocional saben que puede haber mucho de algo bueno. Saben que no pueden hacerlo todo, así que se fijan prioridades determinadas por lo que es más importante para ellos.

 

 

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El dominio de uno mismo

El dominio de uno mismo

EL DOMINIO DE UNO MISMO

La fuente de la sensación visceral

La capacidad de percibir este tipo de sensaciones subjetivas tiene un origen evolutivo. Las regiones cerebrales implicadas en las sensaciones viscerales son mucho más antiguas que las delgadas capas del neocórtex, el centro del pensamiento racional que se halla situado en la parte superior del cerebro. Los presentimientos, por su parte, se asientan en una región mucho más profunda, en los centros emocionales que rodean el tallo cerebral y, más en particular, en la anatomía y ramificaciones nerviosas de una estructura en forma de almendra denominada » amígdala «. Esta red de conexiones —a la que a veces se la conoce con el nombre de «amígdala extendida»— llega hasta el centro ejecutivo del cerebro situado en los lóbulos prefrontales.

El cerebro almacena los diferentes aspectos de una experiencia en distintas regiones cerebrales (la fuente de la memoria está codificada en una zona, las imágenes en otra, los sonidos en una tercera etcétera) y la amígdala, por su parte, es el lugar en el que se almacenan las emociones que nos suscita una determinada experiencia. De este modo, toda experiencia que haya despertado en nosotros una determinada reacción emocional —por más sutil que ésta sea— parece quedar codificada en la amígdala.

Así pues, en tanto que almacén de todos los sentimientos ligados a nuestras experiencias, la amígdala nos bombardea de continuo con este tipo de información, de modo que, siempre que aparezca alguna preferencia —ya sea la de pedir risotto en lugar de lubina o la sensación de que debemos renunciar a participar en un negocio—, nos hallamos invariablemente ante un mensaje de la amígdala. Del mismo modo, los circuitos nerviosos ligados a la amígdala — especialmente los nervios conectados con las vísceras— nos proporcionan una respuesta somática —una «sensación visceral»— de la decisión que debemos tomar.

Como ocurre con el resto de los elementos de la inteligencia emocional, esta capacidad va consolidándose a medida que acumulamos nuevas experiencias. Como decía un empresario de éxito que participaba en una investigación realizada en la Universidad de California del Sur: « Hay personas que tienen esa sensación cenestésica… Y creo que los jóvenes tienen menos intuiciones que los adultos debido a su menor acumulo de experiencias… Es como si su estómago les dijera algo y se produjese una reacción química en el cuerpo, espoleada por la mente, que tensase los músculos de la región abdominal, como si su estómago dijera: «Hummm, esto no me parece bien»».

La expresión clásicamente utilizada para referirse a este tipo de sensibilidad que nos orienta es la de sabiduría y, como podremos comprobar, la gente que ignora o desdeña los mensajes procedentes de este almacén vital suele terminar lamentándolo.

El poder de la intuición: los primeros treinta segundos

Las personas encargadas de conceder créditos deben ser capaces de percibir si algo no funciona adecuadamente a pesar de que las cifras que manejen parezcan absolutamente correctas; los ejecutivos, por su parte, tienen que decidir si un nuevo producto merece la inversión de tiempo y de dinero que parece requerir; hay quienes se ven obligados a decidir entre los posibles candidatos a un puesto de trabajo, seleccionando a aquéllos que parezcan más compatibles para integrar un determinado equipo. En cualquiera de estos casos, la decisión deberá tener en cuenta la sensación intuitiva de lo que es adecuado y lo que no lo es.

De hecho, entre los tres mil ejecutivos que participaron en un estudio sobre el proceso de toma de decisiones, quienes se hallaban en los niveles más elevados eran también los que más se servían de la intuición para adoptar una decisión. Como dijo un empresario de éxito: « una decisión intuitiva no es más que un análisis lógico efectuado a nivel inconsciente… en el que, de algún modo, el cerebro calibra todas las posibilidades hasta dar con una decisión ponderada que nos permite determinar la acción más correcta ».

En el entorno laboral, la intuición desempeña un papel fundamental. En este sentido, Bjorn Johansson, director de una empresa especializada en conectar a ejecutivos del más alto nivel con empresas multinacionales, indicaba: «Este negocio es intuición desde la «a» hasta la «zeta». Primero tenemos que evaluar la química de una empresa, sopesar las expectativas y cualidades personales de los directores generales, el clima interpersonal que fomenta y la «política» de la organización. Tenemos que comprender cómo funcionan los diferentes equipos de trabajo y cómo se relacionan entre sí, porque cada empresa posee lo que podríamos definir como un «aroma» característico, una cualidad distintiva que es posible llegar a percibir».

Una vez que Johansson identifica este «aroma», procede a valorar a los posibles candidatos. Y la decisión final es francamente intuitiva: «A los treinta segundos del inicio de la entrevista, sé si la química del candidato se ajusta a la de mi cliente. Obviamente, también debo tener en cuenta su carrera profesional, sus referencias y otras cuestiones similares. Pero el hecho es que, si no franquea la primera barrera impuesta por la sensación intuitiva, no me preocupo en seguir adelante pero, por el contrario, ¡si mi cerebro, mi corazón y mi estómago, me dicen que ésa es la persona adecuada, es a ella a quien acabaré recomendando».

Y todo esto se ajusta perfectamente a las conclusiones de las investigaciones realizadas en Harvard, según las cuales las personas pueden experimentar intuitivamente, en los primeros treinta segundos de un encuentro, la impresión básica que tendrán a los quince minutos… o al cabo de medio año. Cuando la gente, por ejemplo, contemplaba fragmentos de sólo treinta segundos de duración de conferencias de diferentes profesores, eran capaces de evaluar su destreza con una exactitud aproximada del 80%.»

Esta sensibilidad intuitiva instantánea podría ser el vestigio de un primitivo y esencial sistema de alarma cuya función consistía en advertirnos del peligro y que sigue perviviendo actualmente en sentimientos tales como la aprensión. En opinión de Gavin de Becker, especialista en sistemas de protección de personajes famosos, « la aprensión es el legado del miedo » , una especie de radar que nos permite localizar el peligro advirtiéndonos, a través de una sensación primordial, de que algo «no funciona adecuadamente» .

La intuición y las sensaciones viscerales constituyen un índice de nuestra capacidad para captar los mensajes procedentes del almacén interno de recuerdos emocionales, nuestro patrimonio personal de sabiduría y sensatez, una habilidad que se asienta en la conciencia de uno mismo, una facultad clave en tres competencias emocionales:

Conciencia emocional: La capacidad de reconocer el modo en que nuestras emociones afectan a nuestras acciones y la capacidad de utilizar nuestros valores como guía en el proceso de toma de decisiones. Valoración adecuada de uno mismo: El reconocimiento sincero de nuestros puntos fuertes y de nuestras debilidades, la visión clara de los puntos que debemos fortalecer y la capacidad de aprender de la experiencia. Confianza en uno mismo: El coraje que se deriva de la certeza en nuestras capacidades, valores y objetivos.

 

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Aplicacion del color e iluminacion al escaparate

Aplicacion del color e iluminacion al escaparate

APLICACIÓN DEL COLOR E ILUMINACIÓN AL ESCAPARATE

Teniendo en cuenta todo lo que hemos hablado del color en párrafos anteriores vamos a realizar una serie de puntos para saber que debemos tener en cuenta para realizar una buena coordinación entre la iluminación y el color.

Siempre comenzamos buscando un tema, ya puede ser por motivo de Navidad o San Valentín, o cualquiera, para así tener una idea general o por donde podamos empezar. Porque si elegimos por ejemplo, San Valentín vemos que un color por referencia es el rojo, rosa y elementos referidos a la pareja, al amor o referido a lo íntimo. En el caso de la Navidad los colores deben ser muy variados y alegres, junto con la iluminación más protagonista que en otras fechas.

Hay que tener en cuenta no solo el color que elijamos, ya que al combinarlo con la luz puede dar diferentes efectos, no solo en los productos o mobiliario expuestos sino también a la simbología.
Tenemos muchísima variedad de foco, luces o lámparas a utilizar para iluminar el escaparate, siempre pudiendo ser combinadas: Así la idea que tenemos con los recursos que nos ofrece el mercado, como por ejemplo, en la siguiente imagen, donde han rehusado de la ornamentación y la han centrado en la forma e iluminación colocada en primer lugar junto al cristal, cobrando una gran fuerza simbólica. Ya que situándola tan cerca del espectador, hay una venta más de la idea o significado. Pero sin dejar de introducir el producto a la venta.

VALORACIÓN DE UN ESCAPARATE

Para analizar un escaparate y sacar una valoración es necesario tener en cuenta una serie de aspectos. Analizar un escaparate no es de gran ayuda tanto para hacer correctamente y llegar a nuevas ideas y proyectos a realizar.

Limpieza

Antes de proceder al montaje de un escaparate, lo primero es desmontar totalmente el escaparate anterior, vaciar el recinto y limpiarlo a fondo, retirando todos los elementos de sujeción que se hayan podido quedar en las paredes, fondos y suelo, tales como alfileres clavados, grapas o chinchetas. Del mismo modo, si se ha utilizado hilo de nylon para la sujeción de elementos al techo u otro sitio, no se puede olvidar quitarlos para evitar un efecto totalmente antiestético.

Hablando de limpieza, un elemento de gran importancia es la luna o vidriera: no pueden quedar huellas, restos de adhesivos u otros elementos del escaparate anterior en ella.
No solo refiriéndonos, por supuesto siendo igual de importante, a la limpieza física del escaparate, como puede ser el polvo, el propio cristal del escaparate, hay un tipo de limpieza que es igual de perceptible, se trata de cuidar las formas, utilizar colores que no den una imagen visual muy distorsionada y los propios elementos utilizados en su composición, expresando, estos una idea clara.

Entonces tenemos por un lado, la limpieza física y la simbólica. Nosotros nos centraremos en lo simbólico.

1. Donde se trata de que dentro de nuestra idea o composición, haya una claridad y que sea un mensaje directo de entendimiento de concepto, ya sea las rebajas, que ha llegado la temporada de verano, invierno, etc.

2. Dentro del conjunto, debe haber una limpieza de formas, color y composición, donde no haya saturación. Se trata de llegar de forma directa y clara, pero potenciando la técnica y el medio, que en nuestro caso sería el escaparatismo.

Siempre hay que aportar nuevas ideas, aun pareciendo argumentos sueltos, si realizamos un trabajo mecanizado y estudiado, se pueden desarrollar sin ningún problema.
Muestra una idea clara, con pureza tanto de simbología como en formas y materiales. Incluso utiliza el juego del claroscuro, con un juego de luces y sombras.

Como conclusión, hay que trata de no saturar demasiado, sino utilizando elementos esenciales para una limpieza formal y significativa.

Iluminación

En toda fuente de iluminación hay ventajas y desventajas. Más puntualmente en este caso donde analizaremos, como la iluminación es un elemento también a cuidar en cuanto a saturación o sencillez.
Tenemos un escaparate para cada temática o negocio, donde por ejemplo, en las carnicerías, pastelerías etc., es vital para enseñar el producto pero a su vez muy perjudicial, porque en menor o mayor medida desprenden calor que estropea el producto.

También se puede dar el caso, de que la iluminación sea puramente funcional, para que se vea con claridad lo expuesto, pero aun así es necesario utilizarla en su justa medida.
Como ya tenemos elegido el estilo con el que queremos representar nuestro escaparate, debemos poner un sistema de iluminación acorde en cuestión de si queremos luces más o menos duras, el tipo de sombras y colores de las luces.

Y como también hemos decidido los elementos a introducir en la escena, debemos saber cuántos grupos de elementos, el tamaño de los mismos y el recorrido visual aproximado que queremos realizar. De esta manera, sabremos de una forma aproximada los espacios libres que nos quedan, los pesos visuales de cada elemento o grupo y así saber qué enfatizar con la luz.

De la luz hay que tener en cuenta:

1) Que no produzca variaciones de color en nuestras prendas, a no ser que sea un efecto buscado para la escenificación.
2) Que esté oculta. No es estéticamente agradable ver todo el entramado de artilugios eléctricos.
3) Que no provoque ningún tipo de deslumbramiento al observador.
4) Que acentúe los elementos que queramos resaltar.
5) Que no estropee los productos expuestos.

Colocación

La colocación en el caso de ésta, principalmente lo que hay que procurar siempre, es que el producto estando en la posición que este puede apreciarse con claridad, y el cliente pueda verlo en su estado, sin ningún tipo de aditivo que altere su imagen o la distorsione. Se puede realizar posiciones adaptando el producto y los elementos integrados en diferentes posturas, formas, colores, textura o incluso utilizando la idea materializada en el producto, camuflando un poco este, pero siempre sin olvidar, que debe ser visto por el cliente tal y como es, sin engaños.

Rotación

La rotación, puede darse en los mismos elementos del escaparate como en las composiciones del conjunto de cambio de temporada. Es un concepto utilizado refiriéndose a varios elementos y situaciones. E incluso sirve para definir la reutilización de material de anteriores temporadas.

Precios

Los precios, comentado antes en el apartado de la cartelería debe, sobre todo cumplir unos aspectos funcionales que son imprescindibles para un buen escaparate. Hay que saber cuál es el formato adecuado para cada tipo de producto, el tamaño o el tipo de diseño de soporte.

Tenemos que decidir el color, la forma numérica y la tipografía de letra. Estos detalles no deben faltar ya que son los que realmente cuentan. Si va dirigido a personas mayores, es más que evidente que deben ser números y una tipografía de gran magnitud, junto con un color que permita una visibilidad buena, en cuanto a niños bastante parecido, ya que las veces que se va con mayor prisa, para este tipo de gente es bastante incomodo tener que ir preguntando el precio de los productos, así agilizaremos el trabajo y harán un a compra directa.

En cuanto a la gente joven, debe ser de tamaño normal, pero se suele, en el escaparate mostrar los precios juntos, de manera que si le gusta el conjunto este pueda calcular cual sería la cantidad de dinero que se gastaría al comprarse el conjunto que le ha gustado, el número de productos que le han agradado, también es una manera de agilizar el trabajo y las compras de productos.

Promociones

Las promociones deben ser expresadas con mayor claridad todavía, ya que son una oportunidad para vender en un porcentaje mayor.
Las promociones pueden ser también permanentes, pero en ese caso hay mantener que estas, se adecuen siempre que haya un cambio, que no estorben, y que se integren perfectamente con el resto, ya vaya rotando o cambiando.

Hay que aprovechar las promociones, para así también saber ir mejorando en los cambios y utilizándolos para practicar los puntos que estamos explicando. Pero se deben cuidar mucho, ya que una confusión de cara al público, por mínima que sea queda mal, y eso es perder clientela, y se puede incrementar más en un negocio donde la mayoría de la gente que entra se conoce y puede provocar una mala publicidad.

Información

Un contenido que todos estos apartados están representando es la información del producto, Esta es la que representa en primer lugar al producto, ya que es lo que nos aporta todos estos elementos en primer lugar. Debe ser manejada con mucho cuidado, y saber también utilizarla para que muestre exactamente lo que nos proporciona un resultado eficaz.
Siendo información todo aquello que percibe el cliente, no solo el producto en sí, sino también los colores, la posición, el conjunto, el tema elegido, la limpieza(tanto física como simbólica, etc. ) según tratemos estos aspectos la información nos podrá beneficiar o perjudicar. Lo que envuelve todo esto, es la ambientación, donde lo mostrado anteriormente, jugando el papel importante en el conjunto.

Ambientación

Para que un escaparate cumpla con su objetivo de atraer clientes necesita, junto a la mera exhibición de productos, una presentación original y creativa de éstos. Esto se consigue, entre otras cosas, mediante la ambientación.

La ambientación enriquece el producto y la forma de ser percibido éste por el espectador, aunque nunca hay que olvidar que es complementaria: debe participar en el escaparate, pero sin anular o relegar a un segundo plano el artículo que se vende. Por eso, hay que calcular bien el número y la cantidad de artículos complementarios, ya que no se trata de sobrecargar el escaparate, pero tampoco de dejarlo semivacío. Ni insulso ni ostentoso y, sobre todo, capaz de hacer llegar su mensaje a la mayor cantidad de público posible.

Todo puede servir para ambientar un escaparate, siempre que forme parte del mensaje que se quiere transmitir. Desde elementos de ambientación provenientes de distribuidores especializados en la decoración de escaparates hasta otros obtenidos en mercadillos, pasando por los creados artesanalmente o los naturales, como el musgo, las piedras, la arena…

En cualquier caso, los elementos de ambientación más frecuentes son:

Maniquíes, bustos exhibidores y soportes.
Elementos que sugieren movimiento, como las plataformas giratorias.
Elementos fijos (espejos, cuadros, etc.).
Elementos vivos (flores, plantas, etc.).
Elementos que intervienen en la animación del escaparate (módulos, carteles, etc.).

 

 

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Requisitos de un buen escaparate

Requisitos de un buen escaparate

REQUISITOS DE UN BUEN ESCAPARATE

1. Transmisión de la información.

Con el escaparate se transmite una información que hará que el consumidor catalogue el establecimiento y refleje la atmósfera, el surtido, el precio, el nivel y el estilo de éste a los clientes a los que se dirige.

Nunca se pondrán productos que se quieran liquidar, viejos o pasados de moda, porque entonces la información que se transmite es que se venden principalmente ese tipo de productos, proyectando una imagen de obsolescencia.

2. Atracción del público objetivo.

Primero se debe saber cuál es el público objetivo2 , sus características, deseos, necesidades y con qué se sienten identificados, para después adaptar el escaparate a ese público, con el fin de llamar su atención.

3. Persuasión del consumidor.

El escaparate es un elemento vendedor, incluso fuera del horario comercial. Como elemento vendedor informa de los productos y motiva la compra. Los productos se deben mostrar haciéndolos deseables, a través de una presentación llamativa, con el contraste de color acertado y con un refuerzo luminoso apropiado.
La mercancía podría reforzarse con un texto corto que llame la atención. Como por ejemplo: frases que hagan referencia a los precios, «Oferta», o una fecha señalada, «El mejor regalo para el día del Padre».
Se recomienda que en el escaparate figuren tanto el nombre del comercio como el logotipo, ya que refuerza la imagen del establecimiento y fomenta el recuerdo del mismo en la mente del cliente.

4. Originalidad.

Un escaparate con un diseño original llama más la atención, provocando que los transeúntes que pasen por delante del mismo lo recuerden e incluso lo comenten con otras personas.

5. Adecuación al entorno.

Como comentamos anteriormente, el escaparate se integrará en el marco que le rodea, por un lado con la fachada y los establecimientos cercanos, y por otro con la arquitectura en la que se enmarca.

6. Exposición clara del precio.

Según la legislación vigente, todos los artículos expuestos deben llevar los precios claramente indicados, salvo excepciones.
Además su conocimiento es decisivo a la hora de comprar: cuando no se indica el precio la mayoría de la gente cree que el producto debe ser caro.

Los precios han de ser legibles, no estar ocultos y deben ser atractivos. Los que más atraen serán los terminados en números impares, las cifras como 99 y las cifras redondas como 150.
También podemos aumentar su atractivo a través del diseño y los colores utilizados; por ejemplo: en época de rebajas poner el precio antiguo abajo y tachado, poniendo el nuevo en grande y en un color llamativo como pueda ser el rojo.

7. Renovación.

El escaparate busca impactar al público que pasa por delante el mayor número de veces, este objetivo se conseguirá en el momento que el máximo número de transeúntes se paren a observarlo.

Se debe calcular la media de impactos que se quieren realizar, y saber que una vez impactado un cliente potencial un número de veces, se pierde eficacia. En el momento que pierde la eficacia se debe renovar el escaparate.

8. Planificación.

Al realizar la renovación hay que tener en cuenta el calendario festivo y los diferentes eventos. En este sentido se aprovechará el cambio de estación, navidades, el día del padre, fiestas locales y ferias. Igualmente, cambiaremos el escaparate con los diferentes eventos de la tienda, como aniversarios, promociones y rebajas. Se recomienda que se renueve el escaparate al menos cada 20 días.

9. Correcta colocación.

La comunicación debe ser con un mensaje claro y sencillo. Por ello, a la hora de presentar los productos se debe transmitir un solo tema.
Por ejemplo: en un establecimiento dedicado a la venta de ropa, para la campaña de Navidad se ambientará el escaparate con vestidos y complementos relacionados con la fiesta de fin de año. Nunca se mezclará con ropa informal o de deporte.

En el escaparate no habrá muchos productos, ya que transmitiría confusión y mala imagen, creando un único centro de atención y no varios repartidos en zonas.
Por ejemplo: Se establece una figura central y alrededor elementos complementarios.
La limpieza y el orden son requisitos a tener en cuenta en un escaparate.

10.Comunicar servicios adicionales.

El escaparate, además de orientar sobre el surtido también puede informar sobre servicios adicionales como: la financiación, los arreglos a medida o el servicio a domicilio.

11. No cerrar el escaparate.

Nunca se debe cerrar o disminuir la visibilidad del escaparate. En la medida de lo posible, no deben cerrarse por la noche ni taparse por el sol, utilizando medios alternativos como pueden ser los toldos o los filtros solares.

La renovación del escaparate es fundamental y nunca sobrepasará los 20 días.

LOS DIFERENTES TIPOS DE ESCAPARATE

Atendiendo a la estructura del escaparate, estos se clasifican en:

Escaparate abierto: el cliente puede ver el interior del punto de venta, ya que no tiene ningún tipo de fondo y está abierto al interior. Son recomendables para aquellos establecimientos de venta asistida y en los que el surtido de productos ofrecidos por el comerciante está a la vista del consumidor, como son las panaderías y las tiendas de alimentación.

Escaparate cerrado: Se diseña con un fondo que no deja ver el interior. El escaparate tiene más protagonismo y permite crear ambientes más sofisticados. Es el caso de las tiendas de ropa, zapaterías y otros elementos de equipamiento personal.

Escaparates islas: son visibles desde todos los lados, y se puede circular alrededor de ellos.

Escaparates tradicionales: empiezan a una altura superior al nivel del suelo. Suelen utilizarse en el caso de productos de prestigio, como joyerías o perfumerías.

Basándose en la función que cumplen, los escaparates pueden ser:

Iniciales o de temporada: su misión primordial es la de informar sobre las nuevas modas o tendencias.

El tratamiento que se le debe dar a estos escaparates es el siguiente:

• Nunca mezclar tendencias, ya que desvirtuamos la información.
• Nunca masificar el escaparate.
• Transmitir la tendencia del conjunto, ya que el cliente va a informarse no a comprar (no nos fijamos en el mínimo detalle, sino en la globalidad).
• Renovarse con más frecuencia de lo habitual (de 1 semana a 10 días).

Comerciales: son aquéllos que presentan los productos que componen el surtido del establecimiento con un claro mensaje de venta.
Deben ser una continuación de los de temporada, dándoles un tratamiento personalizado, olvidándonos del marco y fijándonos en el producto.

Promocionales o vendedores: se realizan en temporadas donde hay una disminución de las ventas. El tratamiento sería basarlos en la fantasía y las ilusiones, intentando transportar a la gente a otro mundo, siempre con el propósito de que cuando regresemos, traigamos recuerdos de nuestro viaje de ilusión.

Ventas especiales u ofertas: escaparates de rebajas, de ofertas, de saldos y de liquidación.

Es aconsejable realizar el escaparate sin poner artículo alguno, simplemente carteles que indiquen los precios, diferenciando el precio original y el nuevo precio rebajado. Prestigiosos: no se exponen artículos, sólo una reproducción de algo muy bello.

No se está vendiendo directamente el producto en ese momento, lo que se está vendiendo es nuestro prestigio logrando que el público se acerque atraído por la curiosidad.

Ocasionales: se realiza en acontecimientos o fechas determinadas, por ejemplo, el 14 de febrero, día de los enamorados.

Documentales o informativos: se utilizan para introducir artículos nuevos y desconocidos en el mercado, promocionar una marca, una materia, un acabado, o simplemente para transmitir un uso, una finalidad, o cualquier tema que pueda interesar e informar desde el mismo punto de venta, ya que la información es más directa al llegar a un público más concreto.

Publicitarios: sirven de apertura o cierre de una campaña publicitaria, muy utilizados para fijar la imagen de dicha campaña en el punto de venta.

Escaparate de precio: más que un tipo de escaparate, son una forma de realizarse.

Su montaje consiste en realizar pequeños grupos de artículos, normalmente dedicados a regalos (día de la madre) y cada grupo corresponde a un precio, distanciándose en el espacio cada grupo.

 

 

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Utiles para los cambios de forma

ÚTILES PARA LOS CAMBIOS DE FORMA

Peines

El peine es un utensilio formado por muchas púas paralelas que sirve para desenredar y colocar el cabello. Tiene forma variable según su función. Pueden estar fabricados con diferentes materiales, aunque normalmente, por higiene, se utilizan los de plástico.

A) Tipos de peines según el material de fabricación

En otros tiempos los materiales de fabricación de los peines eran muy variados. Fundamentalmente, para su utilización, se tienen en cuenta las posibilidades de desinfección y que no carguen de electricidad el cabello.

A continuación se describen los materiales de fabricación y sus propiedades:

• Concha. No electrizan el cabello, pero son caros.
• Madera. Se rompen fácilmente y son difíciles de desinfectar.
• Asta. Son muy resistentes pero se manchan con los tintes.
• Caucho. Son flexibles, por lo cual se deforman fácilmente, y electrizan el cabello.
• Ebonita. Son resistentes y fáciles de desinfectar. Recomendables para la realización de ondulación con tenacillas.
• Metal. Son resistentes, pero no se pueden utilizar con ciertos productos químicos, como onduladores y tintes.
• Plástico. Son los más utilizados, por ser resistentes, no mancharse fácilmente y ser baratos. No aportan el calor excesivo.
• Marfil, nácar, hueso. Se trata de materiales que generalmente no se encuentran en los salones de peluquería, debido a su elevado coste y escasa utilidad para el trabajo profesional.

B) Tipos de peines según su función En peluquería se utilizan distintos tipos de peine según el uso que se les vaya a dar.

• Peines de desenredar. Normalmente son de plástico o caucho. Son grandes, con púas anchas y separadas. Se utilizan para peinar los tintes, ya que evitan que el producto se quede en el peine.

• Peines de separación de mechas. Presentan por un extremo púas finas y juntas, y en el otro una púa en sentido horizontal. La púa puede ser del mismo material que el peine o metálica (recibe entonces el nombre de peine de púa metálica). Se utilizan para realizar separaciones de mechas. Los peines con púa de plástico se utilizan en trabajos de coloración y permanente y los peines de púa de metal en marcados y ondulaciones temporales y siempre que se quiera realizar divisiones en el cabello. Es importante no arañar el cuero cabelludo al realizar las separaciones.

• Peines de corte. Poseen en un extremo púas finas y juntas, y por el otro gruesas y separadas. Existen diferentes longitudes que pueden ser elegidas, según gustos, por los profesionales. Al presentar dos tipos de púa se pueden utilizar para realizar trabajos tales como ondulaciones al agua, cardados del cabello y toque final del peinado.

• Peines para ahuecar. Presentan en un extremo púas separadas y en otro varias púas horizontales, estas últimas por lo general de metal. Habitualmente se les conoce como tenedor y se utilizan para dar toques finales a los peinados. Una parte peina y la otra, con púas horizontales (metálicas), ahueca. Por ello se emplean en marcados con rulos y con secador de mano.

• Peines para rizos. Son conocidos habitualmente como tenedores o rastrillos por su forma. Poseen púas largas, anchas y muy separadas. Suelen estar fabricados con madera o plástico. Se utilizan para peinar el cabello rizado, ya sea natural o permanentado.

Cepillos

Es un utensilio con muchas púas más o menos flexibles, montadas sobre un soporte (cuerpo) unido a un extremo delgado (mango).

A) Tipos de cepillos según el material de fabricación de sus púas

• Púas de cerdo. No son caros, dan buenos resultados, son flexibles y no electrizan el cabello.
• Púas de jabalí. Son caros, pero de buena calidad, no electrizan el cabello y peinan muy bien. Existen de diferentes durezas.
• Púas de fibra sintética. Son de material plástico. Son baratos, pero suelen deformarse y electrizan el cabello.
• Púas metálicas. Son demasiado fuertes y pueden dañar el cuero cabelludo y el cabello fino.
• Existen algunos cepillos de este tipo que en el extremo de las púas metálicas tienen una bolita para proteger el cuero cabelludo de posibles arañazos.
• Otros materiales. También existen cepillos con púas de crin de caballo, de pelo de cabra, de camello, etc. Los mejores cepillos son los que contienen (en el cuerpo) varias filas de púas de diferente longitud. Desenredan mejor los que más cantidad y variada longitud de púas posean.
• El cuerpo del cepillo puede ser de diferentes materiales: pasta, caucho, corcho, madera, metal, cuerno, hueso, etc.

B) Tipos de cepillos según su función

Existen estos cepillos para distintas funciones

• Cepillo plano. Se utiliza para desenredar el cabello. El cuerpo del cepillo es plano y posee varias filas de púas, generalmente de diferentes tamaños.

• Existen cepillos planos de diferente curvatura, pero el que normalmente se utiliza es el ovalado.

• Cepillo redondo. Se utiliza para el marcado del cabello, con secador de mano. El cuerpo del cepillo, donde están insertadas las púas, puede ser de madera, de metal (generalmente aluminio por su poco peso), de plástico o aglomerado de corcho. Generalmente los metálicos reciben el nombre de cepillos térmicos.

• Este tipo de cepillos tiene la ventaja de mantener durante más tiempo el calor recibido del secador, debido al calentamiento del metal, por lo que se utilizan para rizar. Los cepillos de madera se utilizan sobre todo para alisar.

A su vez, los cepillos redondos se clasifican según su diámetro, existiendo desde el más pequeño (patillero) al más grande. Lo ideal es utilizar cepillos que tengan variedad en el grosor y flexibilidad de sus púas. Tampoco es aconsejable utilizar cepillos que tengan como base un alambre, ya que, por su poca superficie, contribuyen a que el cabello se enrede más fácilmente.

• Cepillo esqueleto. Se denomina así porque posee estructura rígida con púas duras y muy separadas. Se utiliza para dar una apariencia más suelta y natural al cabello al finalizar el peinado. Actualmente existen cepillos esqueleto con púas desmontables para facilitar su limpieza.

Rulos

Es un objeto de forma cilíndrica y hueco que puede ser de diferentes materiales y tamaños (diámetros).

Existen rulos con estructura plástica o metálica.

a) Estructura plástica. Posee orificios para permitir la entrada de aire por él y facilitar el secado del cabello.
b) Estructura metálica. Estos moldes poseen una malla que los recubre, en su interior tienen un cepillo (se les conoce como rulo francés o de malla).

Existe, además, un determinado tipo de rulos que están recubiertos por unos pequeños dientes de plástico que facilitan la adhesión del cabello. Éstos no suelen ser utilizados por profesionales. Para la sujeción del rulo se pueden utilizar pinzas o picas, a excepción de los rulos franceses, que se sujetan siempre con picas.

 

 

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Errores en el Maquillaje Social

Errores en el Maquillaje Social

ERRORES EN EL MAQUILLAJE SOCIAL

1. La piel brilla

Generalmente, la principal causa de una cara brillante es usar una crema inadecuada, excesivamente nutritiva. Si el cutis tiende a brillar, aplicar antes de maquillaje un tónico astringente y, después, una crema de día ligera y fluida para pieles mixtas.
A continuación, elegir un maquillaje de fondo con efecto mate, aplicar polvos sueltos transparentes sobre el mismo y no olvidar llevar siempre una polvera para retocarse.

2. Cara sucia

Es un error pensar que maquillarse a diario es malo, todo lo contrario. Además, si se aplican polvos o colorete directamente sobre la hidratante, la piel quedará a manchas y con un aspecto descuidado. Si a pesar de todo, «no puedes» con el maquillaje fluido, al menos usa uno compacto, mitad polvo-mitad crema, que se aplica cómodamente con una esponja.

3.- Efecto careta

Esto se debe a que no has escogido una base del mismo tono que tu piel o a que no has difuminado lo suficiente. Para evitarlo es necesario difuminar perfectamente con una esponja, con especial atención al nacimiento del pelo, debajo y alrededor de la nariz, orejas y mandíbula. No se puede aplicar maquillaje en el cuello, pero puedes pasar por él la esponja o los dedos con los restos del producto.

4. Base de maquillaje oscuro

Además de poco favorecidas, parecemos más viejas. Para que favorezca, debe tener el color más parecido a la piel. Elige aquellos tonos que estén en armonía con lo claro u oscuro del cutis y, dentro de esta gama, los que se adapten mejor al matiz de fondo de la piel, rosada o tirando a amarilla. Lo mejor es aplicar 3 o 4 tonos a lo lardo de la línea de la mandíbula y escoger el que parezca haber desaparecido.

5. Coloretes de pepona

Es tan favorecedor como peligroso. Se debe aplicar con mano ligera y una vez terminado el maquillaje para equilibrar el resultado final. Lo mejor en polvo y con una brocha. Para un efecto natural, aplicarlo en las zonas que se enrojecen naturalmente al aire libre: pómulos, frente, puente de la nariz, barbilla. Y, antes de empezar, dar un golpecito a la brocha para eliminar el exceso y difuminar.

6. Pintada como una puerta

La luz fría y azulado-fluorescente de los cuartos de baño se come el color de la piel, con lo cual tendemos a añadir más maquillaje, sobre todo colorete. Por ello, te aconsejamos maquillarte cerca de una ventana, frente a un espejo de tocador o con uno en la mano. Si no tienes más remedio que maquillarte con luz artificial, comprueba luego el resultado con la luz del día y difumina.

7. Llevas las pestañas con pegotes

Este es un error fácil de evitar, pero que ocurre frecuentemente, sobre todo cuando la máscara es nueva. Si el producto que has comprado impregna excesivamente el cepillo y luego deja pegotes en las pestañas, retira antes el exceso con un klinex, después de aplicarla por ambas caras de las pestañas, pasa un peinecito de dientes finos para separarlas.

8. Prescindes del rímel

Grave error, porque este es imprescindible para embellecer unos ojos, herramienta para agrandar la mirada y darle expresividad: no dejes nunca de usarla cuando te pintes los ojos o el resultado será incompleto. Los colores que más favorecen son sin duda el negro -para morenas y castañas- y el marrón. Las máscaras azules, moradas, plateadas, pueden resultar divertidas sólo para una noche especial.

 

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MAQUILLAJE PROFESIONAL

MAQUILLAJE PROFESIONAL

Maquillaje Profesional

Maquillar el rostro no significa convertirlo en una máscara. Se busca resaltar los puntos positivos y disimular los desfavorables.

¿Qué significa la palabra maquillaje?

Para muchas mujeres maquillarse quiere decir aplicarse productos cosméticos en la cara, pero el verdadero sentido del maquillaje es transformarte sin perder tu naturalidad, resaltar tus facciones más bonitas, sentirte guapa.

La realización de un maquillaje va a crear una nueva expresión, dando luz y color. Cada maquillaje se realizará de forma diferente dependiendo de la personalidad y facciones de cada cara, y tú misma debes crear tu propio estilo, en el cual no te veas extraña, ni te sientas incómoda.
El maquillaje suele compararse muchas veces con una máscara, sin tener en cuenta que su finalidad es ante todo resaltar los puntos positivos del rostro y disimular los desfavorables.
Examina detenidamente el rostro, analizando cuales son los puntos que deseas destacar y cuales minimizar.

Para ello escoge un lugar bien iluminado, evitando la luz blanca, ya que resta tonalidades a la cara. Ve las facciones, analiza la textura de tu cutis y descubre como sacarle partido al rostro con los cosméticos adecuados.
Maquíllate siempre de acuerdo con la hora del día o de la noche y el tipo de actividad a la cual te vayas a dedicar.

Reglas básicas para un buen maquillaje

Lo fundamental para realizar un buen maquillaje es poner la técnica y los conocimientos de la estética al servicio de cada rostro, de forma que parezca que el maquillaje ha sido creado exclusivamente para él.

Ten presente que lo que debe tomar en cuenta antes que nada para que tu maquillaje quede a la perfección es:

1. Tu edad
2. La forma de tu rostro
3. La armonía

La moda es también importante en el proceso de decisión del maquillaje, ya que influye mucho sobre él, aunque quizá las novias luzcan mucho mejor y más naturales si se arreglan de una forma más clásica, sin dejarse llevar tanto por la moda.

¿Cómo debe ser el maquillaje?

Es necesario definir cada una de las facciones del rostro antes de empezar a maquillarlo y así realzar toda la belleza que encierra. Tanto los colores como el estilo deben adaptarse al óvalo de la cara, a la configuración de los ojos, cejas, nariz y mentón.

Se debe conseguir una armonía entre el color del cabello, de los ojos, el tono del vestido y la edad. Se pueden cambiar esos colores adaptándolos a la moda, siempre y cuando el rostro y la personalidad de la mujer lo permitan; aunque generalmente el color natural del cabello y de los ojos armoniza.
Hay una regla básica que debe aplicarse: nunca debe maquillarse un rostro apresuradamente, sin antes estudiarlo y sin realizar cuidadosamente todos los pasos que exige un buen maquillaje.

Estudio del rostro

Un estudio detallado del rostro es un paso previo para realizar un buen maquillaje; también se debe analizar el tipo de cutis y el estado en que se
encuentra.

Se debe estudiar entonces el rostro de quien se maquillará, para apreciar sus características y su personalidad, cosas que deben concordar con el tipo de maquillaje que se utilice.

Al momento de maquillar, tomar en cuenta:

• La forma: rectangular, ovalado, redondo, etc.
• El color de la piel
• La forma y el tamaño de los ojos
• La forma y el tamaño de los labios
• La forma y el tamaño de la nariz
• La forma del mentón
• El color del cabello, tanto si es natural o teñido, y su armonía con el color de los ojos y la piel
• El tipo de vestido que usarás.
• Cuál es tu estilo: sofisticado, elegante, etc.
• Si eres una persona sencilla o luces gran cantidad de complementos
• Si eres nerviosa, serena, tímida o extrovertida.

El color

El color es uno de los instrumentos básicos para el maquillaje.

Un maquillaje perfecto en su ejecución, pero que no ha sido realizado guardando una estrecha armonía entre los colores naturales de la piel, ojos y cabello, no tendría éxito.
Tampoco lo tiene si no se toma en cuenta las modificaciones que la luz ejerce sobre los colores. La luz tiene mucha importancia sobre el color porque este es un elemento físico que está sujeto a ciertas reglas ópticas, las cuales se deben conocer para adaptar el maquillaje y su color a las condiciones luminosas a las que se estará expuesta.

Además, algo muy importante y que debes tomar en cuenta, es la armonía que debe existir en la combinación de los colores que se utilicen en tu maquillaje, y el efecto psicológico que ciertos tonos podrían tener en tu persona.

Existe una gama de colores a utilizar en las sombras que se deben seleccionar dependiendo para cada tipo de piel, estos se dividen en tres tonos:

Tonos fríos: Para pieles blanca, rosada o muy oscura, de cabello oscuro o cenizo, ojos claros o muy oscuros. Sombras gris, negra, café tabaco o colores neutros; para labios, colores café ciruela, rojos y rosas.
Tonos cálidos: Para pieles amarilla, apiñonada o cobriza, de cabello castaño, rubio o rojo, ojos verdes, miel o café claro. Sombra café claro, naranjas, doradas o marrones; para labios, color café, dorado cobrizo, miel y rojo quemado.
Neutrales: Café, gris, ciruela, beige, crema, arena o rosa claro. Debes maquillarte después del peinado para que se estropee durante este proceso y también antes de vestirte para no manchar el vestido.

 

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